No es que se deba a un diseño espectacular que tenga un efecto imán, sino que las camisetas de esta marca llevan escrito un nombre en clave y un número de identificación que permiten a cualquier persona mandarle un sms a su móvil de forma anónima.
A través de un código que se suministra con la camiseta, esta se asocia con el teléfono móvil de la persona. Y gracias a ello cualquier persona puede mandar un sms al portador@ de la camiseta.

Esta curiosa idea se le ocurrió a un estudiante de medicina llamado Simona Gianicola en el transcurso de una fiesta en la que no supo como ponerse en contacto con una chica que le gustaba.
El primer “experimento” se llevo a cabo en Formentera, donde se repartieron 1.000 camisetas y en tan sólo una semana ya se habían mandado 14.000 sms.